
El Comité de Agricultura del Senado de EE. UU. (¡sorpresivamente!) ha presentado un proyecto de ley sobre intermediarios de productos digitales que pretende definir la estructura del mercado cripto y los principios para su regulación.
Hay muchos detalles interesantes en el documento (por ejemplo, cómo aborda la regulación de las memecoins). Pero quiero centrarme en un punto que aparece al principio del proyecto de ley y que la industria cripto necesita urgentemente. El proyecto define criterios de descentralización.
¿Por qué importa esto? Porque desde hace mucho tiempo el término "descentralizado" se ha aplicado de manera casual a soluciones cuyos modelos organizativos no muestran ninguna intención real de alejarse de un único centro de control en absoluto:
El proyecto propone abandonar esta interpretación excesivamente amplia de "descentralización". Un sistema no se considera descentralizado si cualquier persona o grupo de personas tiene la capacidad (directa o indirectamente, incluso mediante contratos o acuerdos informales) de controlar o alterar de manera material la funcionalidad, las operaciones o las reglas de consenso del sistema.
Los autores son muy claros sobre lo que les importa. Si existe una entidad que, ya sea a petición de las autoridades o por iniciativa propia, puede:
entonces ese sistema no es descentralizado, y esa entidad podría asumir responsabilidad por el funcionamiento del sistema.
Ahora trate de averiguar qué proporción de los proyectos cripto que actualmente se etiquetan como descentralizados en realidad no conservan tales poderes en manos de desarrolladores o propietarios. Podría sorprenderle lo pequeña que es realmente esa cifra.