El Wall Street Journal ha descrito a USDT como la arteria financiera de la economía venezolana. Según el periódico, las stablecoins facilitan mover dinero rápidamente, reducen el riesgo de que los fondos sean bloqueados y ocultan a los destinatarios finales. Como resultado, una gran parte de los ingresos petroleros del país en los últimos años, según se informa, ha pasado por esquemas basados en criptomonedas.
El WSJ hizo afirmaciones similares en el pasado también sobre Rusia.
Esto crea una extraña contradicción. Por un lado, Tether congela activamente carteras que considera sospechosas; justo hoy se supo que otros $182 millones fueron congelados. Por otro lado, quienes intentan específicamente reducir el riesgo de congelación de cuentas siguen confiando en las stablecoins de Tether.
¿Por qué? ¿Qué los empuja hacia esa elección? ¿Realmente hay tan pocas criptomonedas que no se pueden congelar?
De hecho, existen stablecoins no congelables también: conocidas como DAI y opciones menos prominentes como LUSD.
Si la liquidez es el problema, ese argumento tampoco se sostiene del todo. En rabbit.io puedes intercambiar cualquier cantidad en cualquier criptomoneda: no hay límites.
No me malinterpretes. No intento atraer a usuarios que construyan esquemas dudosos. Simplemente me extraña por qué, en un mundo donde hay muchas formas de almacenar y transferir valor sin riesgo de congelamientos, tanta gente elige deliberadamente una opción en la que los congelamientos ocurren con regularidad.