
¿Te has fijado en cómo las instituciones financieras pueden decir una cosa en voz alta, incluso escribirla, y luego decir en voz baja otra cosa en la letra pequeña justo al lado? A veces no es solo diferente: es exactamente lo contrario.
He notado un gran ejemplo de esto en un vídeo educativo sobre Bitcoin que BlackRock —el mayor gestor de activos del mundo— publicó hace aproximadamente un año.
Al comienzo del segundo minuto, el narrador explica que Bitcoin tiene un suministro máximo fijo de 21 millones de monedas, codificado en el protocolo. Los subtítulos dicen lo mismo.
Pero justo al lado de esos subtítulos, en letras pequeñas, BlackRock añade una "nota legal": nadie garantiza el suministro fijo de Bitcoin.
Las finanzas tradicionales tienen una visión del mundo fascinante. Para ellos, incluso las matemáticas básicas y el código ampliamente auditado aparentemente no son "garantías".
En realidad, cambiar el suministro máximo de Bitcoin requeriría un hard fork. Y si ejecuto mi propio nodo de Bitcoin, nadie puede obligarme a dejar de soportar la cadena que considero legítima: la que tiene un tope de 21 millones. En otras palabras, en mi versión de la blockchain (y en la versión de todos los que comparten los mismos valores), nunca habrá más de 21 millones de bitcoins. Yo lo garantizo.
¿Qué opinas: después de eso, estaría BlackRock dispuesta a admitir que sí, en realidad ahora hay una garantía? ¿O sigue sin contar sin una firma y un sello?