Coinbase ha creado un consejo asesor para evaluar los riesgos que la computación cuántica puede plantear a la tecnología blockchain. El consejo reúne a destacados expertos en criptografía: profesores y directores de institutos de investigación de Stanford, la Universidad de Texas en Austin y la Universidad de California, Santa Bárbara, especialistas líderes de la Ethereum Foundation y EigenLayer, así como al responsable de criptografía de Coinbase.
El consejo planea realizar análisis independientes, publicar evaluaciones sobre hasta qué punto ha avanzado la computación cuántica y qué amenazas puede representar para las blockchains, y emitir recomendaciones prácticas.
Lo llamativo es lo serio de este enfoque y lo prominente que resulta el grupo de expertos implicado. Al fin y al cabo, la vulnerabilidad de la criptografía de curva elíptica frente a la computación cuántica se conoce casi desde los primeros días de las criptomonedas. Además, otro hecho ha sido igual de claro durante mucho tiempo: la misma criptografía es utilizada por los sistemas financieros tradicionales. Ellos cifran datos basándose en exactamente los mismos principios. Y si alguna vez surgieran ordenadores cuánticos capaces de romper este tipo de criptografía, las criptomonedas estarían lejos de ser el objetivo más interesante.
Entonces, ¿por qué no oímos nada sobre consejos asesores similares que evalúen los riesgos cuánticos para bancos y sistemas de pago interbancarios? Creo que solo hay dos explicaciones posibles:
Ambas conclusiones apuntan a lo mismo: guardar ahorros en criptomonedas sigue siendo tan seguro como siempre.