
Este gráfico ha estado circulando ampliamente durante los últimos días y ha provocado una ola de indignación entre quienes invierten en tokens que se listan en las grandes bolsas.
Muestra el rendimiento medio de una cartera compuesta por criptomonedas cuyos futuros empezaron a negociarse en Binance en 2025. Según el gráfico, la cartera pierde valor de forma sostenida con el tiempo y acaba profundamente en rojo.
Parece que el sentimiento hacia Binance en la comunidad cripto se ha vuelto tan negativo que la mayoría de las personas que comparten este gráfico no cuestionan su exactitud en absoluto. La suposición subyacente parece ser: si Binance lanza un nuevo contrato de futuros, el token está básicamente condenado. Se da por hecho un colapso.
Aun así, no puedo evitar ser escéptico.
Es difícil creer que casi cualquier token cuyos futuros aparecen en Binance pierda un 80% de su valor en 300 días.
Para ser claro, no intento defender a Binance. Tampoco soy partidario de los exchanges centralizados. Precisamente por eso existe rabbit.io: como alternativa donde puedes intercambiar criptomonedas a las mejores tasas sin mecanismos ocultos ni manipulación.
Pero la narrativa de que cada token inevitablemente se desploma después de aparecer en Binance parece una manipulación por sí misma. La realidad casi seguro que es más matizada que eso.