En CoinGecko hay un clasificación de perdedores cripto que muestra qué activos han caído más en un periodo determinado. Basta con mirar quién aparece en la parte superior de esa lista si seleccionas un marco temporal de un año.
A la izquierda hay una captura de pantalla de los mayores perdedores entre las 100 principales criptomonedas por capitalización de mercado. A la derecha, la misma clasificación, pero ampliada a las 300 principales.
La gran mayoría de estos activos son tokens de proyectos con una excelente reputación en el ecosistema cripto. Tienen de todo: equipos sólidos, ideas atractivas, la tecnología para implementarlas y marketing para llamar la atención. Son nombres muy conocidos. Se consideran en general proyectos que vale la pena seguir.
Y sin embargo, en el último año los precios de todas estas criptomonedas han caído entre un 70% y un 90%.
¿Por qué? Porque el precio de un token depende solo de dos cosas: cuántas personas quieren comprarlo y cuántas quieren venderlo. Seamos honestos con nosotros mismos: ¿realmente necesitamos todos estos tokens?
Sé que algunas personas dirán "sí". Estos tokens importan a distintas personas por razones distintas. Y entre los usuarios de rabbit.io hay quienes intercambian sus stablecoins y otras criptomonedas por activos de esta lista.
Pero hay muchas más personas que no los necesitan. Por eso la oferta supera a la demanda. Y por eso los precios siguen cayendo.
Esto puede parecer obvio. Pero sigue siendo impactante ver resultados como estos en la clasificación de perdedores. Pocos habrían esperado un colapso tan masivo precisamente de estas criptomonedas.