Aquí hay un titular que dice mucho sobre la historia de Monad de hoy: la cuenta de la blockchain en X ha sido bloqueada.
Hay claramente algo que desentrañar aquí. El problema es real. Según Lookonchain, Monad acaba de entrar en el top 10 por actividad de trading spot. Su token nativo tuvo todas las oportunidades de aprovechar ese impulso, atraer atención y subir. En cambio, una fuerza externa —X— cortó esa oportunidad, y el precio de MON cayó un 7% en un solo día.
Pero este es precisamente el tipo de problema que la cripto fue diseñada para resolver. La solución es sencilla: descentralización.
Toma a Bitcoin como ejemplo. ¿Cualquiera puede crear una cuenta para Bitcoin en X, verdad? X puede prohibirla, pero otra persona puede crear otra. Puede banear cien cuentas, y los bitcoiners seguirán interactuando sin ningún “hub”.
Por eso Bitcoin no depende del permiso de nadie. Podría ser hora de que otros proyectos cripto empiecen a tomarse en serio esta ventaja.